Lo importante no es tanto el peso como la composición corporal. Yo mido 1,58 y cuando me quedé embarazada pesaba 66 kilos; con el IMC en la mano sería sobrepeso, con los datos de mi nutricionista tenía un índice de grasa perfecto y una masa muscular brutal porque hacía cinco días de deporte muy intenso a la semana (algunas semanas que hacía talleres o intensivos incluso más) Mi embarazo ha sido perfecto y me he librado de la diabetes gestacional a pesar de tener muchísimas papeletas por el SOP.
Si quieres ir a un nutricionista y comprobar tu composición corporal para mejorarla está bien, pero los datos que das de peso y altura a priori no son ni mucho menos para tirarse de los pelos.