Deshazte de inmediato de ese «novio» que tiene el tacto y la empatía en la punta del pie. El pecho es una zona erógena y no tiene ningún sentido que te prives del placer de ser acariciada y besada.
En serio, mándalo a la mierda y no vuelvas a salir con alguien a no ser que te aprecie y te valore tal como eres. Tú la primera. Si no te quieres tú, difícilmente te vas a creer que otra persona sí pueda hacerlo o te juntarás con tipejos como ese.