Eso no es un novio. Eso es un enemigo dentro de casa.
Déjalo, no porque no le gusten tus maravillosos pechos (a ti te pueden no gustar sus colganderos huevos) sino por como lo ha dicho y con qué objetivo.
Me puede no gustar una parte de mi pareja (tanto física como de su personalidad o manías) pero esa forma de decirlo, ese objetivo…
Dejalo. Antes que él tu y antes que nadie tus tetas.
Déjalo y a poder ser ponle un post it en la espalda con la palabra «desgraciado y mala persona» y una banderita roja hincada en el cogote, para que otras chicas lo vean venir desde lejos.
Nilly