Eso es cierto. Habría sido muchísimo más duro y peor. También estoy contenta porque creo que hice un ejercicio de asertividad y sobre todo de autocuidado y he sabido alejarme de alguien a quien quiero pero que no me quiere a mí. Si no lo hubiera hecho, seguiría hablando con él, quedando con él y colgándome cada día más.