Pasaste de potencial mujer a chica de despedida en el momento que él no quiso ni iniciar una relación contigo y sí casarse con otra.
Eres el segundo plato.
Tú verás si aceptas, pero es un sinvergüenza. Y si algún día acabases con el, ya sabes que tu puesto quedaría libre, y lo más seguro lo ocupará otra, mientras tú ejerces el de potencial esposa.
Es un comemierda.