Bueno, el título lo explica (casi) todo.
Un chico con el que salí como follamigos varios años, cuando estaba «entre relaciones», y que luego se volvió una especie de casi algo porque la última vez empezamos a considerar que sea una relación, pero se complicó; está a punto de casarse.
En nuestra primera etapa de salidas, en la boda de su ex, prometimos que nos casaríamos si llegábamos solteros a los 40.
Esto no tiene ninguna importancia salvo porque dio pie a la conversación que les quiero exponer:
Al felicitarlo por sus 40, le comenté bromeando que legalmente yo podría reclamar que se cumpla el contrato pero que técnicamente, al estar comprometido, no está soltero. Él respondió que no era tarde para reclamarlo en caso yo quisiera… y bueno, que en realidad a él le gustaría «despedirse» de mí antes de casarse. Que conmigo «era especial» (y en serio lo era)
Le dije que podría ser divertido pero que los conversemos con calma.
Cuando nos vimos, me dijo que quería hablar para admitir que dejamos de vernos porque él no fue capaz de decirme cómo se sentía, y que fue una tontería. Pero que igual estaba seguro que nos haríamos daño si estuviéramos juntos.
Y que si decidiéramos «despedirnos» eso no tendría que saberlo jamás su novia. Que debíamos planearlo bien, que sea un día que tengamos muy libre, porque si iba a hacerlo conmigo iba a querer que estemos todo el día.

A mí personalmente en parte me gusta la idea. Pero por otro lado tengo sentimientos encontrados.
Si es tan especial, ¿por qué se casa? O sea, si yo estuviera enamorada y hubiera decidido casarme, no andaría queriendo recordar lo «especial» que era él.
Y por otro lado, si él es el tipo de persona que le haría eso a su futura esposa… como que ya pierde un poco mi respeto.
O sea, yo no creo en andar sintiéndose «destruye hogares» o culpando a las mujeres en vez de a la persona que está siendo infiel. Pero sí me parece que como amiga antes que nada debo aconsejarle que no le haga eso a su novia. Incluso que evalúe si realmente está enamorado.
* Bueno, y ya como un extra, por si no lo notaron, el «contrato» no decía nada de hacer una «despedida», ¡el contrato era para casarse! O sea, en qué momento pasé de potencial esposa a chica de la despedida? jajajaja