Está claro que tienes que seguir yendo a terapia para trabajar esas inseguridades y esos miedos, pero que te quedé una cosa clara, de madre a madre, a tu hijo SI le haces falta, muchísimo, y date cuenta en que tú misma has dicho que te busca con un «mamá» mimoso. De eso, que no vuelvas a dudar nunca.