Si decides perdonar, tienes que hacerlo de todas, y eso implica no echar lo que has perdonado en cara. Si no va a ser un sin vivir para tí y para él, y acabarás matando lo que aún queda entre vosotros. Y para eso se necesita tiempo…
Yo lo primero que haría es pensar seriamente si realmente quiero luchar por la relación o si la decepción ha sido tan grande que ya no me compensa. Quizás para ello sea bueno poner distancia para pensar y ver lo que le echas de menos, por ejemplo, este año podéis pasar las vacaciones separados… y así el también valora lo que tiene. Y si después decides (o decidís) continuar pues según lo difícil que se te haga pues quizás debas buscar ayuda profesional.
Romper un matrimonio en ocasiones es difícil, pero tampoco puedes sacrificar 100% tu felicidad porque tengas dos hijos, casa, perro y gato…