Pues ponte en su lugar, acaba de abrir un negocio, ha invertido dinero, no lo recupera y no sabe por qué. Explícale que su ropa es muy cara, y que al igual que tú, al resto de gordas nos pasa lo mismo. O trae cosas más baratas o mejor que cambie el tipo de producto que vende. Si tú nobpuedes comprar, el resto tampoco. Las empresas no deben mantenerlas los amigos, sino los clientes.