Tu boda, tus normas. Si a ti te gusta, el resto que se aguante. Un vestido o traje diferentes a los típicos demuestra una gran personalidad por parte de quien lo lleva y eso es algo para estar orgullosa.
Parece que las bodas están hechas para criticar y recibir opiniones no pedidas. Lo digo porque yo me caso la semana que viene y todo son pegas, sobre todo por parte de mi madre.