Cuando tienes una decisión tomada (tu vestido) no metas a otras personas en el asunto porque pasan estas cosas.
Reflexiona sobre lo que te hacía sentir segura de ese vestido. Tu personalidad y tú actitud el día de la boda va a ser lo que les haga disfrutar a tus invitados, no el vestido; si vas con un vestido al gusto de la mayoría pero estás incómoda verás las fotos de la boda y sentirás que te faltaba algo, que es nada más y nada menos que tú personalidad y creatividad.
Cómo te ha dicho otra persona, sigue el trabajo de tu vestido y vete a probarte otros con acompañantes, así puedes comparar tus propias sensaciones y decidir con qué te sientes mejor. La opción de dos vestidos también es una opción que te puede ir bien.
Suerte, ánimo y a disfrutar.