Guardarle rencor o asco no me va a servir para nada porque además trabajo con él. Es posible que se le haya ido de las manos el tema porque a todos nos gusta gustar y a lo mejor él pensaba que yo también disfrutaba del juego del tonteo sin tomarlo enserio. Yo estoy segura que su objetivo nunca fue hacerme daño pero creo que es la manera en la que se relaciona con las mujeres: seduciendo, halagando y adulando. Yo me lo he tomado enserio cuando solo era un juego y ahora me toca hacer mi duelo, pero creo que ser tan dura con él o no mirarlo a la cara va a ir en mi contra.