Diles lo siguiente: «Si claro, soy gorda como tu papá y no pasa nada, a qué no?», «yo soy gorda, tu eres flaco, y fulanito lleva gafas, todos somos distintos, qué bien que te hayas dado cuenta!». Si asocia la gordura con fealdad y te llama fea directamente, le dices «gracias, tu también eres un poquito feo, pero yo te quiero igual, jugamos?». Despues te vas a la madre y le dices:»ay qué ver que obsesión con lo gordo tienen estos niños, que les viene, de oirlo en el cole? Porque vosotros no creo no…» y así hasta que se aburran ellos o pase vergüenza la madre. Suerte y paciencia amiga. Pruebalo que te aseguro que funcionan.