Si no tragas a tus suegros es porque ellos se lo han ganado a pulso y tú tienes toda la libertad de decidir si compartes con ellos o no.
Toma toda la distancia que quieras y necesites, son los padres de tu marido no los tuyos.
Basta de hacer las cosas por condescendencia, una sabe dónde es bienvenida y dónde no.