Si de verdad te gusta el nombre de Carmen (a mí me parece precioso, no voy a tener hijos pero siempre he dicho que es el nombre que le pondría a un negocio), pónselo. Y si ella se muestra un pelín decepcionada, dile: Carmen es el nombre con el que yo te conozco y quiero que una parte de mi hija me recuerde a la gran mujer que eres. Le llegarán las bragas al suelo, y fin del problema.
Ánimo y que vaya todo bien, que sea un parto rápido y sencillo y que disfrutes muchísimo tu embarazo y tu maternidad.