No creo que se vea el sexo como algo malo, malísimo.
Pero si la casa es de los padres, los padres deciden. Y es normal que se nieguen si algo les resulta incómodo.
Yo tampoco pienso que a los hijos haya que ponerles todo tan fácil.
Con 22 años (y antes) ya se puede trabajar y hacer escapadas con la pareja.
Pensar que al acabar los estudios hay que volver necesariamente a casa de los padres me parece que es de ser demasiado cómodos. No era mi mentalidad cuando estudiaba.