Soy hija de un maltratador y siento decirte que ahí identifico varias de las cosas que he vivido.
¿Sabes cómo acabe? Creyendo que era una basura que no servía para nada y que estaría mejor muerta (cosa que intenté activamente) y dudando de mi salud mental.
Así que sal de ahí pero ya. La luz de gas no es ninguna broma. Y puedes acabar con gravísimos problemas psicológicos y hasta psiquiátricos. Y, si te cuesta dejarla (por el vínculo traumático) trata de conseguir ayuda psicológica. Pero hoy, para mañana ya es tarde.