A mí es que eso de ir dándole condiciones a la gente y si no me enfado… ponte en tu sitio ya, yo las he tenido con mi chico porque nos interrumpía polvos por un ‘¿qué habéis comido?’ o el día de comida familiar llamar 40 veces para cambiar el plan, que si yo te recojo y luego viene tal… pon límites, merece la pena.