Lo que te dicen Eva y María es fundamental.
Yo he salido de una familia tóxica y delincuente, y sí, para ellos soy la mala, igual que María, por haber roto la relación «familiar» que era de abuso hacia mí. Pues bueno, soy la «mala» pero vivo tranquila y sin malos tratos.
Restinge todo lo que puedas las conversaciones con tu hermano y respóndele únicamente cuando te hable con respeto. Muérdete la lengua en vez de responderle (no es justo pero es necesario para tu salud mental) y sigue haciendo lo que estuvieras haciendo. Después le dices a una amiga que necesitas desfogarte y sueltas todo el veneno que el capullo te ha inoculado. Estas personas lo que buscan es ver cómo te enfadas, lamentablemente les gusta hacer enfadar y se divierten haciendo enfadar. Así que los enfados los gestionas sin él delante. No busques más arropo en tu madre porque ya ves la respuesta, nada, ella tiene normalizada la violencia.
Cuánto más maltratada estés más susceptible estarás también y cualquier chorrada te afectará más de lo normal. Conforme se va saliendo de los malos tratos también vas viendo que las cosas empiezan a afectarte menos y algunas llegan a sudarte el papo cuando en otro momento habrías sacado sapos y culebras.
Él no quiere cambiar, tu madre lo ve normal y el resto de la familia no te defiende. Autocuidado y autodefensa, tienes que aprender a protegerte tú (y cuenta para ello a las amistades que sí te quieren bien).
Ánimo.