Tu problema no es que no hayas conocido al «hombre de tu vida» antes de los 30 sino que con tal de no estar sola te agarraras a él y eso puede ser peligroso. Creerás que le quieres pero solo querrás el estar acompañada. Deberías conocer gente y vivir antes de emparejarte y ya pensar que ya está todo hecho, que ya no estarás sola porque tienes un tío al lado y ya no necesitas más. ¿No tienes familia? Amplia tu círculo de amistades y descubrirás que la soltería no es el infierno en la tierra que piensas. Además con esas ganas de tener ya al novio definitivo puedes acabar con algún cabrón del que te será difícil deshacerte. Vive y deja de pensar en emparejarte ya para siempre.