Yo lo que veo ahí es una relación muy tóxica entre madre e hija, igual suena a locura pero a mí no me parece normal que vayas a hacer una reforma y te lleves a la madre al interiorista en vez de a tu pareja.
Siento decirte que vas a seguir siendo el segundo plato, porque si ya se lo has explicado y ella sigue sin cambiar eso….
Hasta que tú no des el golpe en la mesa y delante de la madre, igual que ella no se corta en contarle a la madre y sudar de tu cara, tú haz lo mismo y delante de las dos, a ver si así se dan cuenta o terminas por darte cuenta tú y salir huyendo…
Ojalá tengas suerte