Igual no le apetecía seguir con el encuentro, o tenía algo que hacer antes de ir a la psicóloga que por lo que sea no te contó, o que para él los cafés duran una hora al igual que para ti duran dos…
Cuando te vuelva a apetecer, le dices de tomaros otro café, y según lo receptivo que lo veas pues ya sabes si pasa de ti o no.