Hola izar! Los mejores años de tu vida son ahora, son los que tu quieras que sean. Tener un buen compañero de viaje es estupendo, pero viajar sola también. Si aprendes a estar a gusto y a divertirte contigo misma, ganas doble: no depender de nadie para mejorar un mal día y a la vez resultar interesante para ese eventual o definitivo compañero.. En definitiva, deja de limitarte, de coartarte a ti misma. Si te apetece hacer algo hazlo, si te apetece conocer gente, inténtalo. Si quieres o necesitas un beso, o un abrazo, pídelo (o dalo tú, pero ese es ya nivel experto ????). Lo que la gente piense o diga no depende de ti, vivir si.. un rechazo es un rechazo, igual da que te lo imagines o lo certifiques. Pero si lo intentas, el rechazo pasa a ser una posibilidad entre dos, mientras que si te estancas en el miedo es (gracias, complejos!) la única. La cosa cambia entre opción al 50% de éxito frente al 100% de fracaso. Piénsalo! :-p Además, cuando uno comprueba las cosas, aunque la respuesta no sea la deseada, es más fácil cerrar capítulo y pasar a otra cosa. Se ahorra mucha energía, te lo juro por Snoopy!
Trabaja en lo que depende de ti, arriesga en lo que no. La vida te está esperando. Las decepciones, los fracasos y los malos ratos te saldrán al paso igual, pero si te no te decides a buscar lo que quieres, difícilmente encontrarás la parte buena.
Quien esté dispuesto a juzgarte, opinar o rechazarte, lo hará, por tu peso, tu edad, tu Virginidad, tu estatura, tus gustos, tus opiniones o cualquier otra cosa que sea parte de ti. Quien esté interesado y dispuesto a quererte lo hará precisamente por eso mismo. Sé tú la primera: conócete y quiérete y salta al escenario, que tu público te espera, preciosa!
Tengo 41 años y estoy gorda, gordisima, siempre lo he estado, a veces más y a veces menos, pero gorda, al fin y al cabo. Tuve una buena infancia y una adolescencia no tanto, en su mayoría encerrada en casa, acomplejada, coartada y asustada, limitada y frustrada por las reacciones de los demás y por mi propia coraza. Los veinte fueron una edad maravillosa, de quitarme esa coraza y salir a investigar el mundo, de viajar, de amigas forever, de independencia y de aprendizaje, de aceptarme, quererme y mimarme. De superar fracasos y fijar objetivos. Perdí la virginidad al borde de los treinta y no fue ningún handicap para mi chico, al contrario. Su experiencia sirvió para que fuera fácil y bien. Los treinta también han sido mi mejor momento. Han estado llenos de altibajos y de cambios, y a la vez la mejor de mi vida. Con un compañero de viaje divertido y cariñoso que casi siempre pone las cosas fáciles y a veces las complica hasta el infinito, pero con el que siempre merece la pena. Y se que los cuarenta volverán a ser mi mejor momento, porque aunque se me llene de piedras el camino, tengo un millón de planes por cumplir y ganas para ello, con mi medio melón (ojalá!) o conmigo misma si la vida cambia.
Tu mejor momento es ahora. Tu mejor opción eres tú. Apuesta por ti. Lo demás llega… A por ello!
(Espero que este Quijote te sirva de empujoncito ????)