Yo sí se lo contaría, pero con tacto. Entiendo que el niño no tiene la culpa, y aunque la madre sea una interesada, él debería regalar lo que le salga del corazón para ese niño, e incluso la ilusión de ser padrino no tiene por qué cambiar aunque le hayan elegido por el motivo equivocado. Pero que al menos tenga el dato y decida si quiere rechazar o aceptar el «honor».