Voy a serte completamente sincera. Si yo fuera tú, pensaría primero qué probabilidades hay de resolver el asunto y cuantas de empeorar la situación. Normalmente, para los dueños de animales, el perro (o gato, etc) es parte de su familia. Puedo imaginarme que a tu vecina le va a sentar mal y eso ya te va a suponer malos rollos con ella, y si además implicas a la comunidad de vecinos, posiblemente con otra gente. Sé lo mucho que los olores pueden molestar y, aunque los perros no sudan, muchos de ellos sí tienen un olor fuerte. De todos modos es posible que lo huelas tanto porque coincidas con ella a las horas que justo lo baja a la calle, porque normalmente el olor no se queda tanto tiempo solo por pasar por allí. ¿Cuánto problema te supone realmente? ¿Es solo un fastidio o te disgusta? Yo me inclino más a pensar como la gente que opina que al vivir en comunidad siempre va a haber cosas que nos fastidien, si no es eso es el ruido u otras costumbres molestas. Al final, lo más importante de todo es ser paciente con los demás; además, nunca sabes lo que tú puedes hacer que les molesta a ellos. Espero que te haya ayudado un poquito, ¡ánimo!