Leerte me ha devuelto a mi infancia.
Yo jamás me acomplejé con mi vello facial, me daba lo mismo. Hasta que llegó un familiar mío que era esteticista y me dijo, literalmente: «ven, que te hago el bigote que un poco más y lo vas a arrastrando».
Desde ese día me depilo cada pelito que me sale en la cara por un complejo que me crearon desde fuera.
Deja a tu hija tranquila. Cuando quiera hacerlo ella, si es que quiere, lo pedirá.
Quítate tú los pelos que quieras, deja que tome sus propias decisiones y respétala un poco más.