Pues yo creo que deberías dar gracias de que al menos hace su parte cuando se lo mandas, que otros ni eso…y bueno, yo hasta cierto punto concuerdo con él en que las tareas son cosa de los dos y cada uno debería hacer su parte, aunque claro, si ahora está ocioso debería asumir algo más de trabajo para facilitarte la vida… el problema viene cuando uno se acostumbra a que el otro lo haga todo, no digo que sea tu caso, pero a mí me ha pasado, que luego al volver a trabajar la otra persona lo vió como que ya no era su función.