Es totalmente comprensible, te entiendo muchísimo, por un lado te felicito por tu hijo y por otro, te doy el pésame por tu gato.
Este dolor solo lo entendemos aquellos que amamos verdaderamente a los animales.
Te recomiendo que hagas terapia, no traerá a tu gato de vuelta, pero evitará que ese sentimiento se encalle y puedas acabar odiando a tu hijo.