Lo primero de todo, lo siento muchísimo y te entiendo. El dolor de perder a un peludo es muy dificil de superar. Tuve que dormir a mi abuelito de 13 años este lunes y aún no he conseguido parar de llorar. Es el cuarto gato que se me va y, aún tengo dos más en casa, pero el dolor y el vacío que dejan es enorme. Sólo las que hemos tenido ese amor lo entendemos. Si a eso le sumas las hormonas post parto es totalmente comprensible que te sientas así.
Como te dicen arriba no tengas miedo en ir a terapia, puede ser depresión o no pero ayuda. Yo, por mi experiencia, también te recomendaría adoptar otro. Jamás sustituyen ni suplen pero podría ayudarte incluso con tu bebé al ver sus interacciones y llenarte de alegría. Seguro que tienes cerca alguna asociación con alguna vida que llenar de ese amor que te dejó tu gato. Mucho animo!