Siento por lo que estás pasando, por experiencia sé que es muy duro. Ahora bien, igual que te han dicho en otro comentario ambas tenéis razón, tú al no querer a tu padre en una residencia y ella al si querer.
No sé cuánto tiempo lleva tu padre en esta situación pero cuidar a una persona dependiente es muy duro física y mentalmente. Entiendo que tu hermana no quiera mudarse y tu decepción tiene más que ver con tus espectativas, tú ideaste el plan que consideraste mejor y te duele que ella no se sume. Pero cariño lo siento mucho, la responsabilidad de nuestras espectativas es nuestra no de la otra persona.
No sé qué haréis al final, pero hay opciones intermedias entre una cosa y la otra, quizá un centro de día para liberarnos unas horas… Y si finalmente lo ingresais en una residencia piensa que es el lugar donde mejor atendido va a estar y que no es sinónimo de abandono, puedes estar pendiente igual, ir a visitarle todo lo que puedas para que no se sienta solo…
Mucho ánimo!