Estoy de acuerdo con tu comentario. Clasistas son los que se creen que hay gente por debajo y ellos son los que están por encima, por ejemplo porque trabajan donde trabajan o tienen segundas residencias o conducen un coche de marca alemana. Yo viajo muy bien en tren, en autobús, en metro o en coche, y cuando puedo voy en bicicleta o camino. El colegio de mi exmarido es uno de los colegios que más ha sonado en los medios por escándalos de abusos sexuales, y la respuesta de los padres de los alumnos de ese colegio cuando hubo el juicio al profesor abusador, fue de juzgado de guardia. Sé algunas cosas, por exalumnos, porque leí un libro escrito por los periodistas que investigaron, por experiencias escuchadas de otros colegios. Mi educación sexual fue un poco a saltos, en mi colegio íbamos a misa y si te faltaba un botón en el uniforme las monjas podían mandarte a casa, esa represión me ha hecho salir un poco de aquel cascarón. El sexo no es el coito ni el sexo es solo procreativo, divorciarme ha sido una liberación, los años de casada han sido una cárcel con sofá, televisor y garaje; mis primeras experiencias sexuales fueron con dos chicos los sábados por la tarde en el vestuario de un centro deportivo y después conocí al que acabó siendo mi marido. Cuando me divorcié, más de un fin de semana subí a tíos a casa, he sometido y me he sometido, me he comprado juguetes sexuales…