Hola de nuevo. Soy la autora del post.
Claro, la movida viene por lo que ha dicho Galeguiña. Que él dice que el BDSM es insuficiente, que necesita una relación tóxica. Que necesita ser controlador, celoso, que ella lo necesite… y además, sin límites, que en el BDSM tú te sometes pero marcas un tope. Y hablo ya sea BDSM sexual o no sexual, porque efectivamente puede no ser sexual pero tienes una cierta seguridad. De algún modo, tienes un salvavidas que son tus límites y tu palabra de seguridad. Él plantea que no exista límite más allá de que ella confíe ciegamente en él.
Y a mí me toca trabajar con él en clases con jóvenes cómo detectar una relación abusiva y cuándo empezar a huir sin mirar atrás. Así que estoy muy raruna de cara a la próxima actividad que tengo que hacer con él porque inevitablemente voy a tener que afear sus conductas aunque no hable de él en concreto ni me dirija a él.