Pues mira, yo le doy la razón a la abuela.
En Navidad, y en su casa, el menú es el que es.
Bastante tiene que hace algo para el pobre, que es alérgico (algo que no ha elegido).
En mi casa, de toda la vida, se hace una cosa, y a quien no le guste, o no quiera comer eso, pues que se lleve otra cosa, o que de postre se coma dos frutas en lugar de una.
Pero ya te digo que habiendo gente especialita (uno no come cerdo, otro nada que haya tocado el cordero, una que ni quiere ver nada que ni se parezca a verdura…) se hace la cena de siempre, y la gente sabe a lo que va.
Y desde luego, a nadie se le ocurre faltar, que sí que me parece una falta de respeto.