Yo no voy a ir a restregar nada a nadie, por supuesto, pero creo que cada uno compra donde quiere y puede. Prefiero las tiendas pequeñas, porque odio ir de compras, odio mirar ropa, odio mirar regalos, y en general me agobian los espacios llenos de gente y las zonas muy atestadas. Así que compro lo que PUEDO en sitios así, pero hay cosas que es imposible competir.
En casa la economía está muy mal, y cuando digo mal, es fatal, y hay que acomodarse a un presupuesto. Antes comprábamos en la frutería del barrio, pero ahora, y con lógica, al comprar menos género, está más caro que en un supermercado grande, así que mi economía, no me permite irme a la tienda de barrio, que tiene que comer, pero yo también.
Esto he intentado explicárselo varias veces a una amiga que por suerte, ella y su marido tienen buenísimos sueldos, familias más o menos pudientes, y no saben lo que es apretarse el cinturón. Pero cuando llevas dos casas (y mi madre no va a vender la otra, porque la heredó de mi abuela y sus tías), 3 personas y varias mascotas, con apenas 900€ tienes que mirar cada céntimo. No hablo de libros, ni de regalos, que son lo menos, hablo de cosas que antes como han dicho arriba, se compraban en las tiendas de barrio, pero que ya no nos podemos permitir.
Lo digo porque es verdad, a veces parece que se compra por internet, o se hace una compra grande para que la traigan a casa, como si eso fuese sólo por comodidad, y muchas veces es porque no se puede, y te ofrecen precios más económicos. Eso sí, desde luego ir a retregar cosas a ningún comerciante, me parece fatal. También digo esto con conocimiento de causa, porque yo soy artesana, y sé que a día de hoy, o vendo por internet, o mis cosas en los eventos (y son cosas de muñecas), es difícil venderlas.
Si quieren seguir, tienen que reciclarse, y seguramente, intentar vender fuera, o conseguir ediciones limitadas. En general, fuera de españa, se valora más la artesanía, y también los libros en formato real, que en digital.