Hola! Aquí una a la que le ha pasado casi lo mismo que a ti.
Seguramente estés con el cortisol a tope debido al estrés del trabajo o de tu situación personal, y la estrategia que tiene el cuerpo para bajarlo que le resulta más sencilla es comer, y no precisamente lo más saludable. Te recomiendo buscar estrategias para bajar ese cortisol (Marian Rojas tiene algunas técnicas aunque no van enfocadas a la comida, pero sirven igual).
Igualmente el sentirte mal después de esas comidas es debido a patrones de restricción que nos ponemos nosotras mismas debido a la cultura que hemos aprendido de clasificar todo como bueno o malo sin matices intermedios. Por qué el cruasán es malo y la tostada no? El tomarte ese cruasán y sentirte mal, el intentar restringirlo aunque sea mentalmente, nos hace quererlo más fuertemente el resto del tiempo.
Así puesto, entre tu cortisol pidiendo y tú restricción negando, todo va a más y te sientes «descontrolada».
A mí me ha ayudado ver otros puntos de vista, y sigo cuentas en Instagram por ejemplo de Raquel Lobatón, Miananutri, Nutriestrategic… Casi todas son psicólogas o nutricionistas no pesocentristas que nos ayudan a ver otras visiones acerca de la comida.
Mucho ánimo!