Yo recuerdo que me enteré muy pequeña porque soy una ratilla cotilla y vi los regalos, pero no tengo recuerdo de haberme sentido ni engañada ni estafada… No se, seguían trayendome lo que me gustaba sólo que ahora incluso me llevaban a elegir, lo vi un buen trato. Y nunca dije nada a ningún niñ@ de mi clase! No hizo falta que me lo dijesen.
Creo que parte de no sentir ese engaño es hacer una buena transición desde el lugar de vivir la magia a crearla. Mi sobrina de 8 años creemos que este año ya se ha dado cuenta y efectivamente ha pasado al lado de crear la magia con sus hermanas pequeñas y no se la ve traumatizada.
Lo que ya está hecho, no se puede cambiar. No ha sido la mejor manera de enterarse pero sucedería, y es válido que te entristezca.