Cedes para complacerlo? Pregúntate que te lleva a eso. Y de paso pregúntate si para ti es sólo un follamigo, por que parece que te gusta para algo mas.
Y si por decirle que no hay anal se marcha, pues te sentirás mal, si, pero también te sentirás orgullosa de ti misma por aprender a marcar límites. Tú eliges.