El perro estaba antes que tú, y probablemente tampoco te soporte a ti.
Que se suba al sofá o a la cama no quiere decir que esté mal educado, sino que está en SU CASA. La extraña y que está invadiendo SU TERRITORIO eres tú. Además, seguro que nota tu hostilidad.
Si no te gusta el perro, tendrás que dejarlo con el amo. Porque uno va con el otro. Así de sencillo.