Piensa en ti y crea una situación en la que tú vayas a estar cómoda en tu boda, que para eso es tu día.
Primero, las drogas no son circunstancias de la vida que no puedes controlar. Circunstancias de la vida incontrolables es que te echen del trabajo porque la empresa va mal, que te venga una enfermedad grave o que haya un fenómeno natural y tengas que reorganizar toda tu vida por ello. En relación a las drogas, él mismo decidió empezar a tomarlas y él decide seguir consumiendo y no intentar dejarlas, asique no te sientas mal por no querer que estropee tu boda.
Si a quien tú consideras tu padre es a tu padrastro pues es él quien debería ser el padrino, quien firme como testigo y quien se siente en la mesa principal contigo y tu novio. No tienes porqué cambiar tu organización y tus sentimientos por una persona que no ha sabido reponerse y estar para ti como un padre. No puede pretender tener los «beneficios» de ser padre, si no quiere asumir las responsabilidades de serlo.
Respecto a su novia, si no quieres que vaya porque crees que va a montar un pollo, no va. Es tu boda y tú (junto a tu novio) decides quién va y quien no va. Puedes invitarle a él pero decirle que su pareja no puede ir porque no quieres tener que preocuparte de que no se drogue.
No debes sentir ni malestar ni culpa por ello, porque esta situación no la has creado tú, sino ellos con su adicción.