Ostras, ¡¡qué mal!!! Pero en todo caso, tú:
1) si os hubiera querido tirar pullas sobre vuestro peso, no habría sido el tema general.
2) cuándo vas a comer a casa de alguien y más si sois unos cuantos, lo suyo es llevar algo, mínimo el postre y las uvas, por dios!
3) ¿has calculado a cuánto sale alimentar a tanta gente? Igual cuando vió por donde le salían los números, recortó por donde pudo.
4) no todo el mundo tiene que ser el anfitrión perfecto para darse el gusto de tener la familia en casa. Que los cubiertos eran de plástico, y qué? Que no cocinó maravillas y no quiso encargar la comida en otro sitio, y qué?
Finalmente, tú como madre de dos adolescentes que comen mucho, vete a los puntos 2 y 3 y actúa en consecuencia.
En fin, pobre mujer… a mi me da pena que encima tengan que pitarle los oidos de este modo.