Pues está claro que pasa de tu familia, o que no le caen bien, porque si con la suya sí le gusta reunirse, es que con ellos sí está a gusto, y con los tuyos, no. Yo le preguntaría qué problema tiene para no querer ir nunca, porque te digo por experiencia, que eso acaba afectando a la pareja. (Al mío tampoco le gustan las reuniones y eventos familiares, pero es porque él se crió en una familia en la que nunca se celebraron, y no se siente cómodo en ellas)