No sé quién es el tribunal de la inquisición que te espera si decides dejarlo, pero que le den. No tienes por qué aguantar todo. No tienes por qué curtirte por una paliza si puedes evitarlo. La letra no tiene por qué entrar con sangre.
Puedes volver a casa, buscar un trabajo aunque no sea de lo tuyo y ahorrar para irte a otro lugar en el que te encuentres cómoda.
Muchísimo ánimo.