Cielo, estás batallando contigo misma porque no quieres dejar de tener una relación.
Si al amigo le gustas o no es lo de menos. Tu novio te lo estaba ocultando desde hace meses y el amigo te ha enseñado hasta pruebas…
Este es el dilema de quien se debate entre contar o no a alguien que le están poniendo los cuernos. Al final el malo es quien dice la verdad y la persona afectada se aferra a quien le está engañando.
¿Imaginas la sensación de tener ganas de estar con alguien que no es tu pareja, hacerlo, que se entere, echarle la culpa al mensajero y seguir con esa persona sabiendo que puedes continuar haciéndolo porque no va a ser capaz de dejarte ni con las pruebas delante de ella? Demasiado fuerte…