Tu cuerpo. Tu dinero. Tu decisión. No hay más, no tienes que enfrentarte a él. Si conoces los riesgos, las implicaciones y crees que es lo que más te conviene, a él solo tienes que decirle que esto es lo que hay y punto, no permitas más discusión, si te atosiga pues te vas. Por supuesto igual que tu tomas tus decisiones él tomará las suyas, y podrá enfadarse, decidir que no te acompaña o lo que sea… y al final tu tendrás que respetarle igual que él tiene que respetarte a ti.