Tú te empeñas en seguir confiando en él, cuando el tío no se digna no solo a pedirte disculpas, sino a ni hablarte. ¿Qué quieres? ATERRIZA. Léete. La realidad es que el tío es un mierda pinchada en un palo y tú cuanto más tiempo tardes en salir de ahí peor vas a acabar.
Quiérete mucho.