Tú no tienes por qué irte del piso de alquiler si tu contrato no ha terminado. Si el propietario quiere venderlo, debe ser a alguien que respete tu contrato hasta que se termine.
Estás intentando aprovecharte de tu hermano por no ejercer tus derechos. Dicho más claro: prefieres fastidiar a tu hermano y a tu cuñada que a un desconocido que quiere especular con tu actual hogar.