Yo soy muy friolera y cuando mi hija nació era febrero, así que la abrigaba muchísimo porque creía que sí yo tenía frío, ella tendría mucho más.
La niña se destapaba todo el rato y eso que era recién nacida.
Un día le salieron ronchas por todo el cuerpo y la llevé al pediatra.
Resultado: la niña era y es más calurosa que yo y la estaba cociendo…
Así que tontería nada, es algo a tener en cuenta.