La norma que yo me aplico para estas cosas es que fiestas, vacaciones y caprichos, ahorrado primero, nunca a crédito.
Aunque entiendo que la boda hace ilusión y es normal que queráis hacer una celebración un poco mayor, personalmente no pediría un préstamo para casarme. Creo que lo importante es celebrarlo con tus seres queridos y para eso no hace falta mucho dinero. De hecho, yo disfruto muchos más las reuniones familiares informales que los eventos más formales.
De todos modos, si decidís pedir el préstamo, por favor mucho cuidado con los préstamos personales, porque pueden complicarse si faltáis a algún pago, mirad súper bien las condiciones.