Mi ex, que era precisamente de Ecuador y al que yo ahora llamo Satanás, decidió goshtearme después de haberme rogado volver conmigo y aprovechando que yo me había roto el tobillo y no podía ir a su casa a hablar con él. Tuve yo que adivinar que ya no estábamos juntos, porque él no se dignó a hablarlo como una persona normal. Lo que te quiero decir es que en todos lados hay gilipollas inmaduros, de hecho, hay demasiados últimamente, sobre todo en las apps tipo tinder. Si sigues teniendo citas ármate de paciencia si quieres encontrar a alguno medio normal, porque te va a volver a pasar🥲.