Creo que últimamente tendemos a ceder ante la ansiedad en lugar de enfrentarnos a las situaciones. Si te sientes incómoda con las familias, expresa qué es lo que te molesta y contesta de una forma tranquila y educada a quien te diga cosas que no te sientan bien. No creo que la solución sea dejar de ir a los eventos, porque muchos de esos comentarios seguramente sean sin mala intención o sin saber que te molestan y creo que el diálogo respetuoso puede ayudar. Por otro lado, en cuanto a la familia de tu pareja, debe ser él quien ponga los límites. Yo sufría mucha ansiedad con la familia de mi marido por una serie de comentarios, situaciones desagradables y demás. Mi suegro siempre me decía «ya hablaremos» en tono amenaza, hasta que un día le dije «aquí y ahora», le dije todo lo que pensaba y sentía y desde entonces, no me han vuelto a tocar las narices. Te animo a dialogar en lugar de dejar de disfrutar los eventos con la familia.